Los sistemas de nebulización regulan la humedad en el interior de las cavas y bodegas, y mantienen una temperatura constante.
En ciertos periodos del año, las cavas y bodegas no alcanzan el nivel de humedad adecuado y genera problemas como la evaporación de vino, pérdida de calidad y pérdida de dinero.
Además, las barricas de madera sufren deshidratación que compromete la calidad y la eficiencia de estas.
Los sistemas de nebulización distribuyen pequeñas gotas de agua que son absorbidas por el aire inmediatamente sin mojar ninguna superficie. Manteniendo la humedad y la temperatura de las bodegas, así como la hidratación de las barricas, no solo se incrementa la productividad general de las cavas y bodegas, sino que se mantiene una calidad excelente en el producto final.
Con los dispositivos de control electrónico mediante termostatos, higrómetros y temporizadores, el control de la temperatura será total en todo momento.
