En la industria textil, los hilos hasta que se transforman en piezas de tejido, requieren tener un balance entre su contenido de humedad y el del aire en el ambiente. Si hay una falta de humedad puede ser perjudicial y molesto.
En las fábricas donde no existe un sistema de acondicionamiento o de humidificación, habitualmente se encuentran dificultades durante el hilado, el tejido y el bordado debido a las roturas y los altos niveles de electricidad estática.
La lana por ejemplo aumenta entre un 60% y un 70% su humedad durante el almacenaje y procesado. Se ha demostrado que esto conlleva un aumento de la electricidad estática en un 15% y conllevando un aumento de roturas.
El uso de nebulización elimina la electricidad estática, mejora la trazabilidad de los hilos y fibras, controla los residuos del ambiente como el polvo y mejora el confort en las zonas de trabajo.
